CLÍNICA ALERTA

La primavera, la alergia altera

La primavera, la alergia altera
22nd marzo, 2017

La primavera, para muchos la estación más bonita del año, se convierte para otros -los alérgicos a algunas formas de pólenes- en una época de malestar, que les impide descansar y disfrutar adecuadamente de estos días soleados y luminosos. Desde CLÍNICA ALERTA, a continuación le queremos dar unos consejos de cómo llevarlo lo mejor posible.

Durante la primavera, muchas plantas, flores, hierbas y árboles polinizan como parte de su ciclo vital, polen que es transportado por el aire desde una planta a otra. Este aire con polen es respirado por las personas y también entra en contacto con sus ojos. Por eso, la mayoría de los alérgicos al polen, los niños también, tienen síntomas en los ojos (conjuntivitis) y en la nariz (rinitis) o en las vías respiratorias (asma). Aunque algunas plantas polinizan en otras épocas del año -por ejemplo en invierno lo hacen los abedules, pinos y plátanos-, la mayoría, especialmente las hierbas y malezas vulgares, lo hacen durante la primavera.

Los niños predispuestos elaboran la alergia al polen (técnicamente llamada sensibilización al polen) durante los primeros años de su vida, motivo por el que no tienen síntomas hasta el cuarto o quinto año de vida. A partir de esta edad comienzan los síntomas, cuya intensidad depende de tres factores:

1.- El grado de sensibilización, que es una predisposición individual que hace que cada niño en concreto sea poco, muy o nada alérgico.

2.- La cantidad de polen suspendido en el aire.

3.- La cantidad de la exposición o de contacto con el polen. Cuando éste llega a los ojos, la nariz o las vías respiratorias, se desencadena la reacción alérgica, una inflamación iniciada por una sustancia producida por el organismo llamada histamina. Por eso, los medicamentos utilizados para combatir los síntomas de las alergias se llaman antihistamínicos, porque su efecto consiste en frenar o impedir la liberación de histamina, que es la responsable de los síntomas.

Los síntomas más frecuentes de la alergia al polen son rinitis, conjuntivitis, malestar general y a veces asma, síntomas que persisten durante varias semanas y dificultan y empeoran la calidad de vida de estos niños y de sus padres.

La rinitis consiste en picor de nariz, estornudos y goteo de moco, como agua, por la nariz. La conjuntivitis se manifiesta por lagrimeo y picor de ojos, más tarde hinchazón de los párpados. El asma es la disminución del tamaño de los bronquios, los ‘tubos’ por donde se transporta el aire en los pulmones, en consecuencia el aire pasa con dificultad. El asma se manifiesta por tos persistente y dificultad para respirar: el niño respira rápidamente, hunde las costillas y aparece un pitido o silbido al exhalar el aire.

La aparición de los síntomas representa el fracaso en las medidas de prevención. Éstas consisten en evitar o disminuir la exposición del niño al polen, durante las horas y las semanas con mayores niveles suspendidos en el aire. Los peores días son los soleados y con viento. Los mejores, los nublados, especialmente los lluviosos. Las peores horas son las primeras de la mañana (hasta las once) y las últimas de la tarde. Por ello, los niños polínicos no pueden permanecer en la calle, jardín o parque, ni realizar ejercicio físico en zonas descubiertas. Deben permanecer en zonas cubiertas, en donde pueden también realizar ejercicios físicos, deportes y juegos. Lógicamente, estas zonas cubiertas deben tener las ventanas y puertas cerradas, también las del coche, casa y colegio. Los niños muy alérgicos, deben ponerse una mascarilla en la cara cuando salgan al exterior, que cubra nariz y boca; también gafas que impidan o disminuyan el contacto del polen con los ojos.

La curación se produce en algunos casos, no en todos, a través de vacunas. Disminuir los síntomas es posible con colirios, gotas nasales y medicamentos antihistamínicos que debe prescribir el médico. Estos tratamientos pueden reducir el grado de alerta y de atención de los niños y en consecuencia, su rendimiento escolar.

Le esperamos en CLÍNICA ALERTA.

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